Inversión directa de
Chile en el exterior
 

Inversión chilena materializada en el exterior
(Período 1990 – Diciembre 2009)

Entre 1990 y diciembre del año 2009, la inversión materializada en el exterior alcanzó la suma de US$ 51.732 millones, distribuidos en más de 65 países de América, Europa, Asia, Oceanía y África. Más de 900 empresas ejecutan en la actualidad un número superior a los 2.000 proyectos.

Durante el último año, las inversiones directas materializadas en el exterior alcanzaron los US$ 4.316 millones, un 17,5% más que en el 2008, que registró US$ 3.672 millones. Se preserva así la clara tendencia exhibida durante los veinte años que cumple la actividad de los capitales chilenos en el exterior. Cabe, asimismo, destacar el comportamiento positivo de esta variable, no obstante la fuerte incertidumbre generada por la crisis económica mundial aún en curso.

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A nivel de principales países destino de la inversión directa chilena, el comportamiento reciente ha sido diverso. Durante el año 2009, Brasil y Perú  fueron los receptores más importantes, registrando respecto del año anterior incrementos de 109,5% y 97,5% respectivamente. Una tendencia decreciente muestra la inversión chilena en Argentina, que recibió la menor inversión chilena desde la crisis asiática.

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Nueve países concentran un 90,7% de las inversiones materializadas a la fecha, ellos son: Argentina, Brasil, Perú, Colombia, Estados Unidos, México, Australia, Uruguay y Venezuela, tal como se aprecia en el siguiente cuadro:




A pesar de la tendencia señalada, Argentina sigue siendo el primer país receptor de inversiones chilenas con un 30,3% de la inversión materializada. Le sigue Brasil, con un 19,9% de participación, Perú con un 15,8% y Colombia con un 12,3% de participación. En quinto lugar se encuentra Estados Unidos con un 6,9%.

Nuevos países se han sumado en los últimos años a los destinos de los inversionistas directos chilenos, entre ellos Pakistán, Eritrea, Turquía, Zambia, Congo.

Como ya se ha indicado en informes anteriores, la distribución sectorial de la inversión directa en el exterior es fiel reflejo de las capacidades competitivas desarrolladas por los capitales nacionales en Chile, tanto en materia de servicios (entre los que destacan: retail, informática, servicios inmobiliarios y de construcción, transporte aéreo y marítimo), uso eficiente de recursos naturales (generación, transmisión y distribución de electricidad; energía; minería; recursos forestales), como en la generación de valor agregado industrial (manufactura, metalmecánica, metalurgia, papel y celulosa, química y farmacia).



En términos regionales, los mercados latinoamericanos  (incluido MERCOSUR) concentran un 83% de la inversión global materializada: MERCOSUR  representa un 51,8% de la inversión total, los países de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) reúnen un 29,2% y Centro América y Caribe un 2,1%. Los países que componen el NAFTA (TLCAN) representan un 8,7%, en tanto que la Unión Europea alcanza a un 1,6%.


 

Un aspecto notable de la inversión directa de Chile en el exterior, y que registra un importante impacto en la percepción ciudadana de los países receptores,  radica en su capacidad generadora de empleo. A nivel sectorial, este empleo se distribuye de la siguiente manera: